parten a Tlajomulco fraccionamientos
29 de agosto, 2018

Parten a Tlajomulco fraccionamientos


A algunas personas, vivir en un fraccionamiento cerrado en Tlajomulco de Zúñiga les termina saliendo más “caro” a mediano y largo plazo por deficiencias en servicios y transporte.

Es el caso de Daniel de Alba, habitante de Villas de la Hacienda que debe usar brechas inducidas, como la ubicada en Av. Concepción, a la altura de Hacienda Colimilla, donde se derribó una barda para acortar distancia y ahorrar media hora de camino.

“Irnos hasta la entrada o la nueva salida que acaban de abrir es realmente mucho rodear, se nos facilita pasarnos por la brecha que se hizo, así salimos directo”, dijo, “no siempre hay para pagar carro o moto”.

Mientras que en Santa Fe, otro ejemplo, […] ante la demanda de un transporte interno se popularizaron desde el año 2000 los mototaxis, creciendo de 400 a más de 2 mil 800 unidades.

Y es que, al multiplicarse este esquema de hogar fortificado en Tlajomulco, donde hay 679 cotos cerrados que ocupan el 31.8 por ciento de la superficie total del territorio, es decir, 636.9 millones de metros cuadrados, se imponen barreras físicas que fragmentan y propician rezagos en accesibilidad, transporte y seguridad pública.

Tan sólo en una década se han cuadruplicado los delitos del fuero común, pues de mil 986 carpetas de investigación en 2007 pasaron a 8 mil 403 al cierre del año pasado.

Además, los fraccionamientos rompen con la lógica del transporte público, pues termina circulando por vías primarias sin adentrarse donde se ubican las viviendas, lo que implica que habitantes deban caminar hasta 2 kilómetros -por el rodeo- para abordar el camión.

De acuerdo con expertos, Tlajomulco es el Municipio metropolitano en donde más han proliferado este tipo de desarrollos, pues en Tonalá, Tlaquepaque, Zapopan y Guadalajara ocupan 13.6, 2.8, 2 y 1.5 por ciento del territorio, respectivamente.

“Toda esta impermeabilidad a causa de estas longitudinales murallas rompe con la traza urbana, interrumpe la red peatonal, ciclista, peatonal, vehicular, transporte público”, dijo Carlos Romero, académico del ITESO.

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“Esto, aunado a que por su ubicación requieren mayores distancias para que servicios públicos lleguen, como agua potable, drenaje y electricidad”.

[…] el Municipio vive una crisis hídrica porque se alimenta principalmente de acuíferos sobreexplotados -no tienen derecho a abastecerse del Lago de Chapala-, por lo que hay 70 mil personas sin acceso al líquido.

Por César Rubio

Fuente: Mural

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