Síntomas físicos
01 de marzo, 2019

15 síntomas físicos de que necesitas un descanso en tu vida antes de que explotes


¿Alguna vez te ha pasado de sentir que no podías con todo, que cualquier pequeña cosita más que te pasara te haría explotar? Eso se llama estrés, y es tan común como preocupante que así lo sea.

En verdad, el estrés es una reacción natural a algo que percibimos como un desafío o una demanda. Por ejemplo, es lo que nos permite evitar el peligro. Lo que sucede es que si esta reacción se mantiene en el tiempo, se vuelve un problema. Piensa qué pasa si prolongas un estado cerebral más alerta, unos músculos más tensos y un pulso más acelerado. No es una tontería. El estrés puede traer problemas.

Lo más grave de todo es que estamos tan acostumbrados a vivir ritmos muy veloces y demandantes, que incluso podemos padecer de mucho estrés, pero pasar por alto sus síntomas. Pero en algún momento, el cuerpo y/o la mente dicen “basta”, y es ahí cuando “explotamos”. Puede que enfermemos, que nos aparezcan problemas de corazón, que tengamos ataques de angustia o de ansiedad, etc.

Por eso es mejor:
1. No perder el registro de lo que sientes, física y emocionalmente.
2. Saber tomarte una pausa antes de “tocar fondo” para entender que debías descansar.

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Síntomas de que es tiempo de tomarte un descanso:

  1. Estreñimiento o diarrea
  2. Contracturas y dolores musculares
  3. Cefalea
  4. Problemas de concentración
  5. Insomnio
  6. Cansancio
  7. Falta de apetito sexual
  8. Indigestión
  9. Presión arterial alta
  10. Aumento o pérdida de peso
  11. Problemas de la piel, como acné o eczema
  12. Irregularidades menstruales (si eres mujer)
  13. Arritmias o aceleración cardíaca
  14. Sensaciones como de vértigo o pánico
  15. Caída de cabello

A veces, el estrés puede tener que ver con alguna situación puntual, como: separarse, cambiar de trabajo, la muerte de un ser querido, problemas de dinero, una mudanza, etc, etc. Pero aunque se trate de algo específico, siempre tendrá que ver con lo que esa situación nos genera a nivel emocional.

En este sentido, el estrés es uno de los ejemplos que nos ponen en evidencia que somos una unidad íntegra, y que tanto lo que nos sucede a nivel físico como emocional se vincula entre sí y es inseparable.

Además de consultar a un psicólogo o profesional que pueda tratarte de modo integral, siempre puedes activar tus propios mecanismos de sanación cuidando tu alimentación, haciendo actividad física, durmiendo bien, y nunca perdiendo registro de lo que sientes y te pasa.

Por Celeste Gomez Wagner</h5

Fuente: Bioguía

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