11 de julio, 2019

La prueba del cepillo de dientes que te ayudará a ahorrar


Para decidir si Google debe de gastar miles de millones de dólares para adquirir una nueva empresa, su director ejecutivo, Larry Page, se pregunta si la adquisición pasa la prueba del cepillo de dientes:

¿Es algo que usemos una o dos veces al día y nos mejore la vida?”

Este esotérico criterio desdeña las mediciones tradicionales para evaluar una empresa, como son las ganancias, el flujo de caja descontado e incluso las ventas. Más bien, Page considera la utilidad por encima de la rentabilidad y el potencial del largo plazo antes que las ganancias financieras de corto plazo.

Pero, ¿sabías que esto también lo puedes aplicar a tu vida diaria?

Algunas veces nos dejamos llevar por el impulso, la ansiedad, la quincena o el aguinaldo y llegamos a comprar cosas que no justifican su valor con el uso y que, mucho menos, mejorarán nuestra vida.

Por ello, para evitar ser víctima de ti mismo te presentamos esta mini guía para comprar bajo el método de una de las personas más importantes de la actualidad y una galería con algunos ejemplos.

1.- La próxima vez que estés a punto de comprar algo (sobre todo si se trata de una gran compra o algo a crédito) piensa si en realidad vale la pena y si en realidad estás haciendo una inversión.

2.- Primero pregúntate: ¿lo usaré una o dos veces al día? Si no es así, probablemente se trate de un capricho, o tal vez no. Todo depende cuál sea tu respuesta en la siguiente pregunta:

3.- ¿Mejorará mi vida? Ahí te darás cuenta de la realidad.

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Entonces, ¿qué pasaría con un coche?

Es evidente que lo usarías al menos dos veces en un día (una, para llegar del punto A al punto B y la segunda, del B al A), pero la clave está en saber si mejorará tu calidad de vida.

En una ciudad llena de tráfico (y especialmente si por donde tienes que pasar siempre está atascado), un coche no es la opción. Lo mejor es identificar la hora pico y evitarla parándote más temprano y utilizar el transporte público que en el caso de la Ciudad de México es barato.

En cambio, si vives en una población en la que para casi todo tienes que recorrer distancias considerables, pero no hay tráfico, no hay transporte o te saldría más caro a largo plazo o sales a carretera, el coche es para ti.

Sí, a veces un coche es necesario, pero ahora ya no tienes que ser dueño de uno, con empresas como Carrot o Bla Bla Car puedes rentar o compartir. Así que ya no hay pretextos.

Por Laura Vela

Fuente: Dinero en Imagen

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