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31 de enero, 2019

3 razones pondrían en riesgo los ahorros de las Afores


Los ahorros de los trabajadores en las Afores se mantienen hasta hoy bajo regímenes de inversión que limitan los riesgos financieros o de mercado, a pesar de los periodos de minusvalía. Sin embargo, se advierten algunos nubarrones que pondrían en riesgo estos recursos, o cuando menos modificarían el panorama considerando que se abriría un periodo de incertidumbre, a menos que el actual gobierno genera certeza con acciones concretas.

Analistas consultados por la agencia Bloomberg señalan que quizás los cambios no se realicen tan pronto, pero no apuestan a que tarden demasiado.

La clave ya la señalamos, los fondos de pensiones estarán bajo intensas presiones en los meses y años por venir debido a su atractiva masa monetaria, sí, los recursos mismos de los trabajadores que individualizados apenas alcanzan para pagarle a cada titular un salario mínimo por máximo 2 años, pero que en el acumulado suma un monto que llama la atención.

Estas son las 3 razones por las que los fondos de pensiones estarían en riesgo los próximos meses o años si los cambios que se hacen no se ajustan a los criterios de seguridad que requieren recursos que por su naturaleza son muy sensibles a prácticamente todo.

1)   Son mucha tentación y pueden ser utilizados para financiar proyectos de infraestructura del gobierno en turno

Las Afores manejan recursos de los trabajadores por un monto de 3.3 billones de pesos. Si bien es cierto que la ley señala claramente que solamente una parte de estos recursos se pueden destinar a financiar proyectos de infraestructura, también es cierto que las Afores no agotan todo lo permitido en estos proyectos debido a que las leyes también señalan una serie de requisitos muy estrictos para impedir que se destine dinero a obras altamente riesgosas; aun así, ya existen antecedentes precisamente relacionados con Pemex, fondos que hasta la fecha no se sabe cómo se recuperarán.

Pero la tentación es mucha, se calcula que hay un potencial de inversión de 300,000 millones de pesos que nada mal le caerían a un gobierno que seguramente requerirá muchos miles de millones de pesos para cumplir con un calendario de proyectos de infraestructura prometidos en campaña y que tienen el objetivo subyacente de demostrar que sí cumplirá.

Estos recursos son una tentación para cualquier gobierno, solo basta con que se modifique la ley para poder disponer de ellos o de una parte importante. Ahí está justamente el segundo factor de riesgo.

2)   Cambios legales que no justifiquen el objetivo, poco claros y que no sean nítidos

Ya se han presentado algunas señales que podrían indicar hacia dónde se dirigen los esfuerzos del nuevo gobierno en el tratamiento de los fondos de inversión de las Afores. El más reciente fue precisamente la iniciativa para dar por muertas a las Siefores, las que hasta hoy son los vehículos de inversión de las Afores, hará sustituirlas simplemente por fondos de inversión. Este ajuste parece poco relevante pero no lo es; los gobiernos corporativos de las Siefores distan mucho de la laxitud que podrían presentarse con los fondos.

Al respecto habría que esperar las nuevas reglas y sobre todo dejar muy claro cómo y por qué los nuevos fondos van a entregar mayores rendimientos a los trabajadores, como dijeron al presentar la iniciativa, de lo contrario crecerán los temores y por supuesto los riesgos para los recursos administrados por las Afores.

3)   Proyectos de infraestructura fracasados o que no muestren una rentabilidad adecuada al estar atados al factor político

Supongamos que se hacen los cambios legales adecuados y que finalmente el actual gobierno o cualquier otro logra mayor acceso a los ahorros de los trabajadores para financiar una parte de sus proyectos de inversión.

Supongamos que también la legislación ya modificada es nítida como el agua, que no existe problema alguno en este sentido.

En cualquier caso, es un hecho que los riesgos para los recursos de los trabajadores se incrementarán por el hecho de que los montos destinados a financiar proyectos de infraestructura se habrían incrementado.

Además, el riesgo consiste en el tipo de proyectos que se financien. Para hablar claro, hasta ahora no está probada la rentabilidad del Tren Maya, ni de la refinería en Tabasco. El propio Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) era financiado en parte con recursos de los trabajadores en las Afores, de modo que suponía un riesgo, todavía no se sabe bien a bien cómo se pagarán estos fondos.

Es cierto que todos los proyectos de infraestructura conllevan un riesgo, pero en los relacionados con gobiernos de cualquier índole, existe en muchos casos mayor incertidumbre sobre su viabilidad o rentabilidad.

Fuente: Alto Nivel

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